LA HABANA.- Cuba permitirá a los trabajadores privados, por primera vez en medio siglo, hacer publicidad en el directorio telefónico del país, en el debut de las Páginas Amarillas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, para promocionar y anunciar sus trabajos de cafeterías, restaurantes y peluquerías.

Cada aviso costará 10 pesos convertibles (CUC), equivalente a unos U$S 10. También se podrán contratar espacios publicitarios que incluyan fotos e imágenes de diferentes tamaños hasta llenar una página completa, una modalidad que ha estado vetada en la isla.

Esta medida se adopta como parte de la apertura del Gobierno comunista para modernizar su frágil economía, del mismo modo que antes autorizó la compraventa de autos y de casas, aunque ambas operaciones enfrentan dificultades en su ejecución.

Según las cifras oficiales, más de 346.000 cubanos prestan servicios privados, cuya expansión fue autorizada por el presidente, Raúl Castro, en octubre del 2010, dos años y medio después de haber reemplazado en el poder a su hermano Fidel.

Las reformas económicas incluyen la apertura de créditos y otros servicios bancarios para impulsar los negocios privados, y el arrendamiento de tierras ociosas en usufructo a unos 150.000 agricultores. Una de las medidas de mayor impacto doméstico para los cubanos será la eventual flexibilización sobre los trámites para viajar al extranjero, sin la autorización oficial exigida actualmente, que aún no está en práctica.

Protesta en Miami

Pese a los cambios, los exiliados cubanos de Miami mantienen sus protestas por una democratización plena de la isla, con denuncias de presuntas violaciones de los derechos humanos. Hoy realizarán una exhibición de fuegos artificiales lo más cerca posible de las costas cubanas, organizada por el Movimiento Democracia, que lidera Ramón Saúl Sánchez.

De la actividad participará una flotilla de alrededor de 16 barcos, que partirá de Cayo Hueso y se mantendrá a unos 20 kilómetros de distancia de Cuba, en un evento denominado Luces de la Libertad, que durará tres horas. "No estamos provocando a nadie, sino ejerciendo nuestro derecho como cubanos. Queremos atraer la atención mundial sobre la situación interna", aseveró Sánchez. (Reuters-DPA)